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Los
anfibios son vertebrados con dietas muy poco variadas, son animales carnívoros
y se alimentan de insectos, babosas,
gusanos y lombrices. Solamente
son herbívoros los anfibios en la fase de renacuajo. La mayoría
de anfibios, como las ranas dendrobates, sólo se alimentan de presas vivas
lo que dificulta su mantenimiento en cautividad.
Según el tamaño
de los anfibios, las presas pueden variar. Los anfibios más grandes como
el sapo marino se alimentan además de invertebrados
de pequeños vertebrados
como ratones. La rana toro consume también lagartijas,
serpientes y pájaros.
La salamandra del Japón se alimenta de peces
y crustáceos.
Anfibios muy pequeños
como la rana Dendrobates o rana punta de flecha se alimentan de presas muy pequeñas
como drosófilas o moscas
del vinagre.
La
lengua de los anfibios es retráctil y pegajosa pues secreta una sustancia
para conseguir que los insectos y otras presas se quedan adheridas a ellas.
Los
anfibios tienen pequeños dientes en la mandíbula superior y en el
paladar. Como los cocodrilos, los dientes de los anfibios
se renuevan continuamente.
Los anfibios terrestres adoptan una estrategia
de caza muy particular. Capturan a sus presas activamente mediante un pequeño
salto y su larga lengua hace el resto. Los anfibios terrestres arborícolas
como la ranita meridional o la ranita de san
Antonio se sirven de su camuflaje para sorprender a sus presas pues permanecen
al acecho sobre una hoja o rama muy inmóviles para cazar a sus presas por
sorpresa.
Dibujo de sapo verde |
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